La vida entre diferentes perspectivas y diferentes
experiencias siempre llegamos al mismo punto de fin que se basa en la muerte. Algo
básico que nos llega a cada ser vivo en esta tierra y que simplemente nos acude
un inmenso dolor y miedo por su llegada. Nadie sabe cuando pasará ni el por qué
ha ocurrido, simplemente pasó y ya no estás donde estuviste el día anterior. El
miedo llega y nos invade, al pensar en ser enterrados y olvidados, al pensar
que no seremos llorados por las personas que nosotros lloramos alguna vez. Que no
sabremos que hay más allá de la vida, de si podrás volver a encontrarte con las
personas que tanto amaste y dejaste atrás o que simplemente se fueron antes que
tú y has extrañado. Solo se sabe que se llega al punto máximo de paz, a la
homeostasis que siempre hemos querido alcanzar pero que obstáculos no nos lo
han permitido lograr. Aquello ocurre con todos, pero muchos desearíamos que no
pasar nunca, para que nunca tengamos que dejar a las personas que amamos y que deberían
durar para siempre.
La muerte a veces no es nada, es solamente estar
separados a través de una puerta casi imposible de abrir. Los sentimientos
quedan sometidos bajo un candado por razones implícitas hacia nuestro corazón el
cual nunca olvida todo lo que nuestra mente ha procesado durante los momentos
vividos. Durante nuestra existencia humana aquellas ocasiones pueden ocurrir en
un solo instante de nuestras vidas y permite que caigamos al suelo por unos
segundos, pero si la persona está llena de fe, logrará reponerse para seguir
aquello lo que llamamos día a día. Inclusive podrá alcanzar todo lo que se proponga,
pero si vemos a una persona que lo que hace es vivir con una tristeza en su
alma y no deja que su corazón pueda observar los positivos momentos que le
ofrece la vida, nunca logrará obtener lo que se merece por estar estancada en
la laguna negra de un infierno inolvidable y sin salida. Tratar de seguir adelante
sin saber lo que tiene, intentar arreglar todos los pensamientos y momentos desastrosos
que ha realizado en su vida más no lo logrará ni podrá superar. No se puede
conseguir lo que se quiere por el simple hecho de no abrir la mente y buscar lo
que de verdad una persona merece dentro de su vida.
lo leí escuchando lighthouse de patrick watson y me dieron ganas de llorar infinitas!!!
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