Estamos bajo la misma luna donde solos nos separa la tierra y el mar. Al soñar con tus cálidos besos en mi se desata un calor que invade mi cuerpo. Me cuesta respirar si no estoy a tu lado, pero es difícil creerlo ya que sigo viva. Mi infierno eres tú, siendo a la vez un ángel y un diablo. Yo sólo deseo estar junto a ti donde cada día nos compenetremos el uno con el otro. A sabiendas de que ambos, dentro de cada uno, los demonios se vuelven ángeles y donde las pesadillas se vuelven sueños. No estamos tan lejos, tú estás en una habitación y yo en la otra, pero aun así nadie ni nada nos quita el poderoso amor que sentimos y que algún día estaremos el uno y el otro a pocos centímetros. donde el mundo será de nosotros y no tendremos obstáculos para cada día llenarnos más de pasión. Solo seremos tu y yo en la oscura soledad, donde solo la luna será testigo de nuestros actos y donde la música describirá lo que hacemos, pensamos y sentimos.
Cada vez que tus labios rozan los míos poco a poco mi mente y cuerpo se abre a ti. Me dejo llevar por ti y por las huellas que dejas en mi. Andábamos sin buscarnos pero a sabiendas de que estábamos destinados, donde las miradas que se encuentran se sabe que algo estaban buscando y en nuestro caso estábamos tratando de encontrarnos. Hemos perdido la noción del tiempo queriéndonos, sin embargo, el tiempo para nosotros no se acaba nunca porque nada nos separará inclusive la muerte. Nada llega a ser tan duro como nuestros puros sentimientos. Nos hemos distanciado por la maldita suerte de no estar al lado, pero eso no quita que sigamos bebiendo del mismo vaso, pensando en los mismos recuerdos. Y si no llegamos a vernos, siempre estaré esperándote para pedirte otra oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario