miércoles, 21 de septiembre de 2016

Recordando el amor



 Por que todas las cosas buenas en nuestras vidas se escapan de nuestras manos? Qué nos hace falta para poder alcanzar todo lo que alguna vez quisimos y no pudimos? La vida se basa en una aventura con pasatiempos inolvidables donde puedes decaer o simplemente elevar tu imaginación y tus momentos de excelencia hacia el paraíso al que todos alguna vez llamamos cielo. Muchos sufrimos por amor, y pasamos por malos momentos donde nos deja la moraleja de saber a quien de verdad quisimos por un momento y cuando ya no lo tenemos, cuando observamos como se va alejando de nuestras vidas, es el momento donde nos comenzamos a dar cuenta de lo importante y lo mucho que queríamos a esa persona y que va a costar millones de cosas para poder superarlo o como se podría decir que las cosas no se superan, se aprendería a vivir con ello. Al volver a ver a esa persona volvemos a decaer en sus manos, recordando todo lo que se vivió y se pudo vivir a su lado con las huellas en el corazón y en nuestra mente. A veces deseamos que nos lleguen momentos de viveza donde podamos tener el disfrute de una vida plena junto aquellos que amamos. El vacío con el que quedamos en nuestro cuerpo y más en nuestro cerebro que en el corazón es simplemente otro sentimiento donde aparece por la carencia de personas en nuestras vidas. Cuando esa persona que significaba algo para uno se va, ya no hay vuelta atrás, nunca podrán ser reemplazadas por nadie así esa persona lo desee y ya el alma y las razones para vivir no son las mismas. La viveza de una persona dentro de otra es una oportunidad de ver el mundo de otra perspectiva, las cosas buenas son incomparables y las cosas malas no llegan a ser tan malas como lo solían ser anteriormente. El deseo que llevamos dentro de nuestros corazones cada vez se iran intensificando a medida de que lleguemos a conocernos y a medida de que poco a poco las personas que mas se quieren se vayan yendo. Y es así como termino este texto, Para mis seres queridos; les dejaré la vida.

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